| Mons. Ángel Riesco |
Perfil humano y espiritual |
Quienes trataron al Siervo de Dios lo describen así:
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1.- |
"Aquí queda constancia de su paso alado entre nosotros, de su vital dinamismo, tenaz e incansable, de su abnegada vibración apostólica, de su espíritu emprendedor y generoso, de la fecundidad de su pluma maestra, de su vanguardista visión y proyección apostólica, de su intrepidez indómita para acometer los problemas más delicados y difíciles, de su delicadeza en los contactos personales, de la austeridad de su horario de trabajo, de la exquisitez de su trato humanísimo con sus hermanos sacerdotes.
Pero sobre todo, de su personalidad sobrenatural.
De ahí partía todo lo demás: el aliento, la vitalidad arrolladora, el impulso".
F.R
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2.- "Él fue doctor de la facultad de la sonrisa, que cubría como blanca nube los sufrimientos de su corazón. Su rostro sonriente era el espejo de un alma dueña de sí misma".
Mons. Briva, (Astorga)

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3.- Recuerdo al Padre joven, y le recuerdo con aquella estela de santidad que iba dejando por donde pasaba. Ya tenía un porte señorial, no por la grandeza material, sino porque su persona irradiaba santidad a torrentes"...
Sor Celina Tejedor(Zamora)
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| 4.- "Cuanto más tiempo pasa más estamos convencidos de que D. Ángel era santo, santo de verdad, santo de altar, santo de virtudes heroicas, como se dice en el lenguaje de los procesos..."
Dámaso García, Pbt. (Salamanca)
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Así le ven sus hermanos Obispos
5.- "Habiendo hecho voto de alegría, supo mantener, durante los once años de ministerio episcopal activo, el equilibrio personal en el plano humano y espiritual".
Camilo Lorenzo, Obispo de Astorga
6.- "En mi trato con él descubrí gozosamente la hermosura de su alma: limpia, apostólica, sencilla, cordial... Serían muchos los adjetivos. Sentí verdadera veneración a su persona, me llenaba de amor a la Iglesia y me interpretaba acontecimientos con luz de fe..."
José Méndez, Arzobispo de Granada
7.- "Fue un santo obispo... padeció sin duda alguna mucho. No le oí jamás una queja, con la ilusión que yo tenía de saber lo que le pasaba..."
Francisco Peralta, Obispo E. de Vitoria
8.- "Las impresiones y opiniones que recibí siempre de parte de los sacerdotes de Oviedo, durante mis casi 12 años en aquella Diócesis fueron siempre de este estilo: "Era un santo". "Tenía un especial carisma para los sacerdotes y seminaristas" "Era un hombre muy espiritual y sencillo"...
José Sánchez, Obispo de Sigüenza
9.- "Puedo afirmar que SIEMPRE lo admiré como modelo de sacerdote, como un obispo humilde, muy espiritual. En todo ejemplar. Muy enamorado de los niños y de la juventud. Con una amabilidad conquistadora. Uno se sentía amado por él. Su sonrisa era ejemplar y transparencia de un alma de Dios. Un hombre lleno de paciencia, de prudencia... Yo me encomiendo a él. Llevo su fotografía en mis viajes y cuando la veo siento una gran emoción y una gran paz. Dios nos conceda verlo pronto en los altares".
Eloy Tato, Obispo E. de Magangue (Colombia)
10.- "En mis días de seminarista se hablaba entre nosotros del gran párroco que era D. Ángel. Y en Tudela dejó fama de santidad por su humilde sencillez y por su celo incansable".
José Mª Cirarda, Arzobispo E. de Pamplona