"Nació la Institución de Misioneras Apostólicas de la Caridad de una corazonada sacerdotal, compartida por no pocos, para salvar del abismo de la desilusión vocacional a muchas almas que, desde sus años juveniles, habían consagrado a Jesucristo el capullo virginal de su vida".
"Reiteradamente he pedido a Dios que si la obra no es suya y de su agrado, se disuelva como la sal en el agua por lo infinitos medios que El tiene para ello. Pero que si en ella tiene su complacencia, la bendiga con numerosas y santas Misioneras".
- Angel Riesco -